Hace ya tiempo que vengo
pensando convencida, y diciendo en ocasiones, que los jueces son meras
marionetas de los políticos.
Esto no se puede decir, ni se
puede poner en duda la honradez judicial. ¡Faltaría más!
Pero mis escasas experiencias
personales, donde la primera instancia se decanta claramente por apoyar la corrupción
de un alcaldillo de tercera, que se dedicaba a apropiarse falazmente de propiedades
ajenas amén de otras actividades de muy dudosa legalidad, y a castigar
impunemente a los ciudadanos de a pie que osan sacar los pies del plato, un
plato definido desde los altos poderes para ellos, que no por las leyes, me
asientan definitivamente en la opinión de que los jueces están al servicio de
los políticos, y por lo tanto tan corruptos como ellos, ya que, simplemente, no
cumplen su función que es la equidad y justicia.
Pero los políticos que, por
un lado, se dedican a poner el grito en el cielo cuando los de a pie
desconfiamos del reparto de “justicia” de los jueces, por otro asientan con mas
firmeza nuestra experiencias y observaciones, empírica certeza la nuestra.
Si un juez investiga
corrupciones del PP, automáticamente el partido en cuestión grita a los cuatro
vientos “Ese juez es del PSOE” y ocurre al revés de la misma manera, el PSOE se
considera perseguido y acosado en la
Rosa de los Vientos, por los jueces al servicio de los
intereses del PP.
Hoy sopla un Mistral para el
PSOE, agitado por los abanicos de una jueza del PP. ¿Habrá Siroco del PSOE que
lo contrarreste?
Atrás colea un Levante
agitado por el PSOE, pero contrarestado por el poderoso Poniente del PP, que
ocupa presidencias judiciales.
Del sur nos llegan ERES con
el cálido Mediodía, y una jueza nuevamente del PP encargada de repartir esas
templanzas… esperando la fría Tramontana del poder PSOE que haga palidecer a la
jueza.
Hay ocasiones, muy pocas en
realidad, que un juez “molesta” a ambos a la vez, con lo cual ese juez “no
sirve” y se manda a la papelera de reciclaje, en este caso Europa.
Pero esta excepción sirve aún
más para confirmar la regla, empírica y confirmada, de que el poder judicial
hoy en España está al servicio de los políticos. En cualquier nivel.
Y cuando nombro jueces,
también nombro fiscales, están todos en el mismo puchero.
Recuerdo el caso de una
fiscal, que ante una clara deformación de la aplicación de justicia del juez de
turno, se echó para atrás en su butaca, manifestó que se inhibía y dejó
tranquilamente que el juez continuara con sus martingalas engañosas ajenas
totalmente a la realidad y a la justicia.
Creo que los jueces deberían
juzgar, si, alguien debe hacerlo, pero no así de impunemente.
Deben tener juicios públicos,
su deliberación debe ser expuesta igualmente pública y sus argumentos y leyes
aplicadas también explicadas por ellos de palabra y en el proceso del juicio y
luego deben ser ellos mismos juzgados por el mismo vulgo al que ellos juzgan,
para que se valore públicamente su capacidad de juzgar.
Es decir, que se bajen un
poco de su pedestal lejano y ajeno pues la justicia pasa por ser, primero que
nada, cuando esta desnuda, un mero ejercicio de sentido común, solo que, como
todo lo de hoy, han conseguido vestirla con tantas leyes y añagazas que parece
algo lejano e incomprensible para los ignorantes que somos los demás y que solo
ellos, insignes estudiosos, ensimismados su propios intereses, pueden
repartirla y sobre todo entenderla en su lenguaje retorcido.
Quizás así, si fuese un juicio reciproco, empezarían a hacer
su trabajo escuchando, valorando y juzgando realmente.
Así podríamos crear el directorio de jueces y sus calificaciones populares siguiendo sus carreras desde el inicio y pudiendo nosotros también ser magnánimos con sus errores, siempre que sean "errores involuntarios" ¡Claro!
Y podríamos dejar atras, en la Historia, que hubo una época en que el poder judicial estába tan corrupto como los otros poderes, envuelto
en intereses creados y siendo arte y parte del negocio de los mercados de ese momento.
Que no era sino otro mercado mas...



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada